propuestas

RSU desde la Investigación Acción Participativa: propuesta de modelo

La construcción de un marco de Responsabilidad Social Universitaria debería pasar por varias fases, tras la principal que supone el compromiso de adopción por parte de los órganos rectores.

Atendiendo a que el proceso de iniciar el trabajo en materia de Responsabilidad Social en las Universidades se puede dar tanto desde grupos de investigación, o áreas de vice-rectorados, consideramos útil como primera recomendación seguir un modelo que extienda la participación a toda la comunidad, siendo de especial interés el propuesto por la Red Cimas de Investigación – Acción – Participativa (Consultar manual), dado que es necesario un método que haga partícipe y consecuente a toda la comunidad universitaria con la responsabilidad social. Este método es independiente del sistema de indicadores que se utilice y cuyo análisis de modelos actualmente en uso analizaremos en otro artículo.

Centrándonos en el método IAP, presentamos la siguiente estructura que puede serles de utilidad como referencia a adaptar al contexto de cada universidad a modo de metodología  referente:

Propuesta de Modelo

Etapas y fases de una Investigación Acción Participativa (IAP)

Etapa de pre-investigación: Síntomas, demanda y elaboración del proyecto.

0. Detección de la demanda social.

La implementación de un programa de RSU al igual que en el caso de la RSC es paralela a la adecuación a normas y estándares que señalan leyes, normativas y directrices, incidiendo en el factor de ir más allá de los marcados por ley. En el caso de las Universidades por ser el punto de partida de las personas que ocuparán cargos en los diferentes sectores públicos y privados, siendo su incidencia mayor en el desarrollo socialmente responsable de nuestras sociedades.  Cabe señalar que actualmente en el espacio iberoamericano, solo en España se tiene previsión de integrar formalmente en el sistema de Educación Superior la Responsabilidad Social en base a la Estrategia Universidad 2015[1].

1. Planteamiento de la investigación (negociación, delimitación de la demanda, y elaboración del proyecto).

Evaluada la demanda de proceder a realizar un programa de RS en la Universidad, cabe dotarlo de un equipo de personas a cargo y una habilitar acceso a una serie de recursos. En este sentido cabe bien acotar qué se espera conseguir en un primer momento y proceder a señalar una serie de fechas que den cabida a un cronograma en las siguientes fases. Requisito básico, dado que la RS trasciende el ámbito de vicerrectorados al ser transversal a toda la organización, es que desde su inicio sea validado el equipo gestor ante toda la estructura para acometer la labor de propuesta de programa.

Primera etapa. Diagnóstico.

2. Recogida de información.

Al proceder a recopilar información, en base a experiencias recopiladas[2], se observan dos dinámicas a nivel iberoamericano:

–          Se organiza la información como parte de un proceso organizacional, y concluye con la presentación de una memoria anual de RS (casos de ejemplo: UNED, Universidad de Castilla la Mancha, Universidad Tecnológica de Bolívar, Universidad de Barcelona)

–          Se elaboran instrumentos para conocer la opinión y conocimiento de la RS por parte de PDI, alumnado y PAS (Universidad de Valladolid, Red Construye País, Red AUSJAL, Pontificia Universidad Católica de Perú), así como se analiza la presencia de la RS en las diferentes formaciones de grado, postgrado e investigaciones (para el caso español se recomienda el informe del Club de Excelencia en Sostenibilidad[3] y la experiencia del programa Factoría de Responsabilidad social de la Universidad de Valladolid.)

Señalamos que ambas interpretaciones de la RS proceden mayormente de la formación del personal responsable de elaborar el programa de RS, siendo el primer método usado por personal del área económica y el segundo del área social. Hasta la fecha no se han dado casos de un trabajo conjunto, señalando nuestro enfoque que es importante plantear la convergencia de actuaciones, habilitando herramientas para la recolección de información en cada caso. En base a ello, es importante dotar al equipo gestor de profesionales con experiencia en ambos modelos.

3. Constitución de la Comisión de Seguimiento.

El trabajo para la elaboración del programa, que vaya a poner en funcionamiento el equipo designado, debe contar con una comisión de seguimiento para cumplir una doble función de educarse sobre la RS y proporcionar retro-alimentación sobre los resultados.

Por ello es importante que conste de una persona por vicerrectorado, representantes de PDI, PAS y alumnado, así como del consejo social. Es recomendable también la participación de personas procedentes de otras Universidades o expertas en el área, dado que las Universidades tienen un efecto en el sistema regional, nacional e internacional, y consideramos necesario que partan de la base de la necesaria interlocución con otros agentes externos. La convocatoria de una comisión de seguimiento servirá para presentar la información recopilada que avala el proceso de generar un programa de RSU.

4. Constitución de la unidad ejecutora de la Investigación y propuesta de programa de RS.

Para dotarlo de institucionalidad la elaboración del programa de RSU, una vez convocada la comisión de seguimiento, procedería oficializar el núcleo de persona que realizarán la labor de Investigación y propuesta de programa de RS a desarrollar. Al ser la transparencia una demanda de la Responsabilidad Social, es recomendable que, respetando los tiempos que requiere recopilar información y avanzar en las distintas fases, se dote al equipo de RS de un espacio físico y virtual en el cual se puedan atender consultas internas y llegado el momento publicar informaciones relacionadas con los avances (un ejemplo sería el portal de la Universidad de Santiago de Chile: http://rsu.usach.cl)

5. Introducción de elementos analizadores.

En función de lo anteriormente comentado, se postula el detallar un sistema de indicadores que contemple los dos ejes:

–          Memoria de RS ateniendo a la estructura empresarial, como puede ser el GRI o la SGE21 (UB[4], UTB[5], UNED[6])

–          Sistema de indicadores que analicen en el interior de la Universidad la opinión y grado de RS presente (PUCP[7], AUSJAL[8], Construye País[9], Factoría de RS[10], UV[11], UFV[12])

6. Inicio del trabajo de recopilación.

Sobre la serie de indicadores definidos, se recomienda un primer paso de conocer el conocimiento e información de la cual disponen vicerrectorados, decanatos de facultades y responsables de institutos y cátedras. Asimismo se considera importante mantener reuniones con agentes sociales externos para conocer su opinión de la RS presente y transmitida por la Universidad; como ejemplo el consejo social, las consejerías de educación, representantes institucionales, empresas financiadoras de cátedras.

7. Entrega y discusión del primer informe.

La primera etapa culmina al presentar ante la comisión de seguimiento un primer informe que recopile la información proveniente del marco de desarrollo de la RSU a nivel nacional e internacional, y la recopilada en las personas entrevistadas. Dicha información permite un primer acercamiento al estado de la RSU en las universidades, el tener acceso al enfoque interno frente al externo, y concretamente el de las personas que desde vicerrectorados o decanatos deberán impulsar y refrendar medidas a adoptar.

Segunda etapa: Establecimiento del programa.

Proceso de recopilación de información, según los indicadores seleccionados, en todos los conocimientos y puntos de vista existentes, utilizando métodos cualitativos y participativos. Para esta fase conviene el diseño de herramientas tecnológicas que permitan recopilar información, es importante la vinculación con un proceso de I+D+I que genere herramientas tecnológicas de soporte. Debe considerarse básico el diseño de un sistema de software que pueda ir avanzando en familiarizar al colectivo de la comunidad universitaria en participar activamente en la “construcción” de una universidad socialmente responsable. Esta fase no se limita a recopilar datos, si no también discursos sobre creencias y opiniones, sirviendo luego para retroalimentar el proceso y asentar las dinámicas que requiere implementar el plan de RSU.

8. Trabajo de campo en la recogida de información.

Esta fase se llevará a cabo conforme a los indicadores seleccionados, recomendándose tanto a nivel de comunidad universitaria mediante entrevistas y cuestionarios, así como a nivel de organización en base a criterios clave en función de los ámbitos social, ambiental y económico, producción de investigaciones, proyectos nacidos desde la universidad hacia la sociedad (empresas, tecnologías, servicios), y personas relevantes que se han formado en la universidad y supone su labor un reconocimiento a la responsabilidad social aprendida.

9. Análisis de textos y discursos. (Comprender qué entienden rectorado, PDI, PAS y alumnado por responsabilidad social aplicada al ámbito universitario)

La redacción del informe requiere el encuentro entre el equipo que gestiona el proceso junto a la comisión de seguimiento. Es recomendable organizar un seminario de trabajo que incorpore a personas externas para tener más visión sobre el trabajo realizado.

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